La persona
tomó un aditivo llamado fosfato de cloroquina, utilizado para limpiar peceras
Un hombre de Arizona murió después de ingerir fosfato de
cloroquina en un intento por protegerse de la infección con el coronavirus. La
esposa del hombre también ingirió el químico y está en estado crítico.
Un comunicado de prensa de Banner Health, con sede en
Arizona, dijo que la pareja, ambos de 60
años, tomó un aditivo llamado fosfato de cloroquina, utilizado para limpiar las
peceras. En media hora, ambos necesitaban atención médica de emergencia. El
hombre luego murió.
Si los medicamentos se toman sin ningún beneficio claro
demostrado por la ciencia, "tienen el potencial de causar mucho
daño", opinó el Dr. Ben Singer, especialista pulmonar y de cuidados
críticos en el Hospital Northwestern Memorial en Chicago, que no estuvo
involucrado con la pareja de Arizona.
Mientras, el Dr. Daniel Brooks, director médico del Centro
de Información sobre Drogas y Venenos de Banner, advirtió: "Dada la
incertidumbre sobre COVID-19, entendemos que las personas están tratando de
encontrar nuevas formas de prevenir o tratar este virus, pero se automedican y
no es la forma de hacerlo".
El viernes, el Centro de Control de Enfermedades de Nigeria advirtió
a sus ciudadanos que no se automediquen con cloroquina, ya que "causará
daños y puede causar la muerte". El país ha reportado al menos dos de esas
intoxicaciones.
El medicamento cloroquina se usa para tratar la malaria, y
algunas investigaciones preliminares sugieren que puede ser útil para tratar
COVID-19. El Presidente de Estados Unidos sugirió el jueves pasado que la
hidroxicloroquina (derivado de la cloroquina) podría usarse como tratamiento
contra el COVID-19, a pesar de que la FDA (Administración de Alimentos y
Medicamentos) aún no ha aprobado su uso a la espera de estudios más amplios
acerca de su efectividad.
Sin embargo, el pasado domingo Francia inició un estudio
para probar en pacientes la eficacia de la cloroquina. El ensayo empezó en
varios centros hospitalarios universitarios en París, Lyon, Nantes y Lille. Se
extenderá gradualmente a docenas de otros hospitales. En paralelo, en Estados
Unidos el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, dijo ayer que los ensayos
para probar los tratamientos con cloroquina comenzarán en el estado mañana.
India
comienza a utilizar el fármaco
A pesar que los estudios sobre la eficacia de esta droga
apenas se están iniciando, ya algunos gobiernos han autorizado su empleo. Ayer
en India las autoridades dieron luz verde a la utilización de hidroxicloroquina
entre la “población de alto riesgo”. “El Grupo de Trabajo Nacional para el
COVID-19, constituido por el Consejo Indio de Investigación Médica, recomienda
el uso de hidroxicloroquina para la prevención de la infección”, informó el
Ministerio indio de Sanidad, que incidió en que solo se debe administrar a
personas que luchan contra el COVID-19.
En vista de estas acciones, actualmente existe una alta
demanda de hidroxicloroquina en los centros sanitarios y farmacias. Es por ello
que los laboratorios han decidido realizar donaciones para poder atender a un
mayor número de enfermos. En este sentido, Novartis manifestó su compromiso de donar
hasta 130 millones de dosis de
hidroxicloroquina genérica. Adicionalmente, TEVA España anunció la donación de
390.000 dosis del fármaco al Ministerio de Sanidad español. En esta línea, el
presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, el pasado sábado ordenó al Laboratorio
del Ejército que eleve su producción de cloroquina, ante la posibilidad de que
pueda ser eficaz contra el coronavirus.
Con el fin de prevenir posibles acaparamientos de esta
droga, en Estados Unidos varios estados establecieron límites de prescripción para
evitar la escasez de medicinas para aquellos que realmente las necesitan. Idaho,
Nevada, Texas, Ohio, Oklahoma y Virginia Occidental tomaron medidas para
asegurarse de que los médicos no receten innecesariamente cloroquina e
hidroxicloroquina.
Fuente: agencias de noticias.

No hay comentarios:
Publicar un comentario