abril 01, 2020

Australia comienza a probar vacunas contra el coronavirus



La CSIRO (Organización de Investigación Científica e Industrial del Commonwealth) inició la primera etapa de prueba de posibles vacunas para COVID-19. El estudio, que se espera tome tres meses, está en marcha en la instalación de bioseguridad de alta contención de CSIRO, el Laboratorio Australiano de Salud Animal (AAHL) en Geelong.

En enero, la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI) contrató a CSIRO para comenzar a trabajar en el virus SARS CoV-2, que causa la enfermedad COVID-19. En consulta con la OMS, la CEPI identificó candidatos a vacunas de la Universidad de Oxford (Reino Unido) e Inovio Pharmaceuticals Inc. (EE.UU.) para someterse a los primeros ensayos preclínicos en CSIRO.  

En los últimos días, el equipo de CSIRO ha introducido muestras de vacunas en hurones, pequeños mamíferos que han demostrado contraer el coronavirus de la misma manera que los humanos.

Si las pruebas en animales tienen éxito, las vacunas podrían pasar a ensayos clínicos que podrían realizarse en otros laboratorios. Desde ese momento, la carrera para llevar el medicamento al mercado podría acelerarse, pero los especialistas advierten que aún se requeriría al menos 18 meses para cumplir con las pruebas y estándares regulatorios internacionales.

CSIRO ensaya la eficacia de los candidatos a la vacuna COVID-19, pero también evalúa la mejor manera de administrar la vacuna, incluida una inyección intramuscular y enfoques innovadores como un aerosol nasal.

La carrera por encontrar una vacuna

Estados Unidos fue el primer país en ensayar una vacuna en seres humanos el mes pasado, colocándose al frente de la carrera mundial en la búsqueda de la vacuna, pero este estudio se saltó la etapa de ensayos en animales. Si esta opción es exitosa, no estaría disponible para su uso extenso hasta dentro de 12 a 18 meses.

Posteriormente, el 23 de marzo China se sumó a la carrera contra el reloj, al comenzar los ensayos clínicos de una vacuna con un centenar de voluntarios, todos de la ciudad de Wuhan. Los resultados de este estudio estarían listos en alrededor de seis meses.

Al mismo tiempo, en marzo Rusia anunció que también empezó a probar una vacuna en animales. Al respecto, la vice primera ministra Tatiana Gólikova informó que Rusia planea comenzar la primera fase de los ensayos clínicos el 29 de junio de este año. Agregó que los estudios preclínicos de la vacuna creada por el centro de biotecnologías Vector, con sede en Novosibirsk, se completarán antes del 22 de junio.

En paralelo, científicos del Reino Unido, Australia y los Países Bajos están realizando estudios con la vacuna conocida como Bacille Calmette-Guerin (BCG), desarrollada en la década de 1920 y que se emplea en la actualizad contra la tuberculosis. Según resultados preliminares, esta medicación puede reducir la prevalencia y además disminuir los síntomas.

Fuente: csiro.au

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