Este jueves el Departamento de Justicia de Estados Unidos
dijo en un comunicado que “identificó riesgos sustanciales e inaceptables de
seguridad nacional y aplicación de la ley” asociados con China Telecom, la
subsidiaria estadounidense de la compañía estatal de telecomunicaciones de China.
Recomendó que la Comisión Federal de Comunicaciones revoque las licencias que
le permiten a la compañía operar en los Estados Unidos.
Si se aprueban estas recomendaciones, esto podría significar
que los clientes de telefonía móvil e Internet de China Telecom ya no estarían
conectados con o a través de los Estados Unidos.
Las redes de comunicaciones de China han sido objeto de
escrutinio bajo la administración Trump, que ha estado presionando a los
aliados para que cancelen sus alianzas con empresas vinculadas al gobierno
chino, incluido Huawei. La Casa Blanca dijo que China usa las corporaciones de
telecomunicaciones para realizar espionaje destinado a infiltrarse en las redes
estadounidenses.
“Hoy, más que nunca, la vida de la nación y su gente corre
por nuestras redes de telecomunicaciones”, dijo en un comunicado John C.
Demers, fiscal general adjunto para la seguridad nacional. “La acción de hoy no
es más que nuestro próximo paso para garantizar la integridad de los sistemas
de telecomunicaciones de Estados Unidos”, indicó Demers.
Existen crecientes “preocupaciones de que China Telecom sea
vulnerable a la explotación, influencia y control por parte del gobierno de la
RPC”, dijo el Departamento de Justicia.
También se han planteado preguntas sobre cómo China Telecom
almacena sus registros estadounidenses y quién tiene acceso a ellos.
El gobierno de Trump identificó “representaciones públicas
inexactas de China Telecom con respecto a sus prácticas de ciberseguridad, que
plantean dudas sobre el cumplimiento de China Telecom con las leyes federales y
estadales de ciberseguridad y privacidad”, agregó el Departamento de Justicia.
Veto a
Huawei
Anteriormente, Trump promulgó un proyecto de ley que impedía
que los fondos del gobierno se usaran para comprar equipos del gigante
tecnológico chino Huawei y otras compañías del ramo que “amenazan la seguridad
nacional de los Estados Unidos”.
El 16 de mayo de 2019 Trump declaró una emergencia nacional
para prohibir a las compañías del país usar equipos de telecomunicaciones
fabricados por empresas que intentan espiar a Estados Unidos. Este veto estaba
dirigido directamente contra Huawei.
Sin embargo, en noviembre pasado Estados Unidos empezó a
otorgar licencias a algunas compañías estadounidenses para el suministro de materiales
no sensibles a Huawei.
En paralelo, Estados Unidos encabeza una campaña mundial
para impedir que las empresas chinas, como Huawei, se hagan con el control de
las redes 5G, que permiten navegar por internet a alta velocidad y podrían
facilitar el desarrollo de vehículos autónomos, entre otros avances.
En este sentido, la Casa Blanca ha presionado a sus socios
europeos, principalmente España y Alemania, para que imponga restricciones
sobre Huawei, que lidera el desarrollo de la tecnología 5G. De hecho, la
Administración estadounidense ha afirmado que si los aliados europeos deciden
emplear tecnología china en sus redes 3G, Washington dejaría de compartir
información de inteligencia con Europa “en el más alto nivel”.

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