Este martes, David Clark, ministro de Salud de Nueva Zelanda,
fue degradado después de conducir con su familia 20 km a una playa para salir a
caminar en el primer fin de semana del confinamiento, una violación por la cual
la primera ministra dijo que en condiciones normales sería despedido.
“En un momento en que pedimos a los neozelandeses que hagan
sacrificios históricos, decepcioné al equipo. He sido un idiota”, reconoció
Clark en un comunicado hoy. El Ministro de Salud también expresó que había
estado en recorridos cortos de 2 km con su familia que, según él, estaban
dentro de las reglas.
Jacinda Ardern, la primera ministra, dijo que, aunque
mantendrá su cargo, sería relegado al final de la clasificación del Gabinete y
despojado de su cartera de Finanzas Asociadas. “Mi prioridad es nuestra lucha
colectiva contra el COVID-19”, indicó Ardern en un comunicado.
Clark, quien había ofrecido su renuncia luego de conocerse
la violación de la cuarentena, lució triste cuando comenzó una ronda de
llamadas a los medios esta mañana, diciendo que se sentía “como un completo
idiota para ser honesto”.
En una de las llamadas comentó: “me he puesto en ridículo.
Necesito ser muy claro al respecto y pedir disculpas a los neozelandeses”.
Señaló que el cargo de Ministro de Salud en medio de una pandemia tiene un papel primordial,
y que tenía un largo camino por recorrer para reconstruir la confianza de los
neozelandeses.
Nueva Zelanda, que impuso el aislamiento el 14 de marzo,
registra hasta la fecha 1.160 casos de coronavirus, entre los que se incluye un
fallecido.

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